martes, 7 de noviembre de 2017

Primeras impresiones: SMILF

En esta ocasión os traemos nuestras primeras impresiones de SMILF, la nueva serie de Showtime. La serie tan solo tiene un episodio en emisión actualmente, por lo que nuestra opinión puede variar o cambiar a lo largo de su temporada. Puede contener pequeños detalles sobre dicho episodio.
SMILF
Primera temporada. Cadena Showtime.
Comedia escrita, dirigida y protagonizada por Frankie Shaw que nos presenta a una madre soltera veinteañera de la que os hablamos en los estrenos seriéfilos de noviembre. La cadena estadounidense Showtime presenta esta nueva apuesta tras otras series de éxito como Homeland o Shameless.

Bridgette es una joven madre soltera que vive con su hija pequeña y tiene dificultades para salir adelante. Tras la separación que tuvo con Rafi, padre de su hija, Bridgette no ha salido con nadie más ni ha encontrado un trabajo estable.

Con tan solo el primer episodio de SMILF en emisión, ya apunta a convertirse en la nueva serie feminista de la temporada. Tras la finalización de GIRLS, serie creada por Lena Dunham, la pequeña pantalla necesitaba una apuesta con un trasfondo como el de SMILF, que da voz a las jóvenes madres solteras y pasa gratamente el test de Bechdel desde el principio.

SMILF introduce un personaje bisexual protagonista desde su comienzo, mostrando una representación de la comunidad LGBT+ más que necesaria en las series de televisión. Las parejas interraciales también se muestran de manera reiterada y principal en su primer episodio, consiguiendo así romper los esquemas que solemos ver en las series de comedias televisivas.
La normalización del cuerpo de la mujer, del sexo y la masturbación femenina son, sin duda, otros de los logros que podemos ver en SMILF (¿Cuántas escenas no sexualizadas de mujeres acudiendo al ginecólogo conocéis?). Con tan solo 30 minutos en su primer episodio supera en representación a toda una parrilla de series, consiguiendo ser un producto audiovisual que la población más joven y transgresora pueda ver y disfrutar. Además, a pesar de su tono cómico, se introducen temas como los desórdenes alimenticios y los abusos sexuales, lo que puede equilibrar la serie entre el drama y la comedia.

Pero Bridgette no es el estereotipo de madre joven desastrosa que tanto hemos visto en cine y televisión; su personaje comete errores, como cualquier ser humano, y en ocasiones le resulta difícil compaginar su vida con el cuidado de su hija, pero consigue finalizar -al menos en este primer episodio- de manera emotiva. Deberemos ver cómo se desarrollan los episodios para comprobar si continúa la línea que ha marcado.
Conclusión: Si buscáis una serie con buena representación feminista, LGBT+ y racial, deberíais darle una oportunidad a SMILF.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cuentos de Tokyo es una de las grandes obras maestras de la historia del cine. Dirigida en 1953 por Yasujiro Ozu, se considera una pieza imprescindible de la cinematografía japonesa. El título del blog rinde tributo a dicha película en un rincón donde el cine y las series occidentales se encuentran con la cultura asiática.
Escríbenos a : cuentosdetokyo@gmail.com

Archivo